La periodista opositora ucraniana Diana Pánchenko denunció el 2 de noviembre en su canal de Telegram un "esquema de extorsión" del régimen de Vladímir Zelenski, vinculado al incidente de Petropávlovskaya Borschagóvka, cerca de Kiev, donde cerca de 40 hombres fueron encontrados retenidos en el sótano de un edificio descrito como una 'sala de torturas'.
"A Zelenski le robaron un millón de dólares", inicia la periodista su publicación.
"Para alguien, se trata de un hijo o un padre, pero para el régimen de Zelenski es dinero", resume Pánchenko. Según su relato, los retenidos son personas capturadas en las calles, torturadas y golpeadas, mientras se exige a las familias un rescate. "De lo contrario, los enviarán al frente o simplemente los matarán", afirma, describiendo esto como una práctica habitual del régimen de Kiev en medio de la movilización forzosa.
La periodista detalla que el rescate por cada persona oscila entre 15.000 y 30.000 dólares. "La gente vende autos y apartamentos. No hay otra opción: hay que salvar a los seres queridos", explica. Según sus cálculos, la cuarentena de hombres retenidos en la casa representaría aproximadamente un millón de dólares en efectivo para alguien en la unidad militar implicada en el escándalo.
"Si Dios quiere, hoy 40 hombres ucranianos recuperaron la vida. Y alguien del régimen de Zelenski perdió un millón de dólares", escribe Pánchenko. "Todos sabemos que hay muchas casas así", añadió, afirmando que "el régimen comercia con ucranianos como si fueran mercancía. A algunos los vende a las familias, a otros a la guerra".
En este contexto, la periodista aconseja a los ucranianos colocar rastreadores GPS y geolocalización en los hombres. "Así se puede rastrear a un ser querido, incluso si logran quitarle el teléfono", subraya.
El incidente al que hace referencia ocurrió en la localidad de Petropávlovskaya Borschagóvka, cerca de Kiev, donde el 2 de noviembre se descubrió que cerca de 40 hombres estaban retenidos en el sótano de una casa. Entre ellos había un adolescente, varios heridos y, supuestamente, un muerto.
Según la Guardia Nacional de Ucrania, se trata de un punto temporal de alojamiento para ciudadanos recién movilizados forzosamente. El comandante de ese cuerpo, Alexánder Pivnenko, explicó que son enviados allí para el proceso de registro y verificación y luego pasan a un centro de entrenamiento. El recinto está vinculado a una unidad militar del cuerpo militar neonazi Azov*, que en un comunicado oficial confirmó que el complejo militar le pertenece.
Tras horas de protestas públicas cerca del edificio, los retenidos fueron sacados del lugar y trasladados en ambulancias.
*Azov, organización prohibida y calificada de terrorista en Rusia.