Yulia Méndel, exportavoz del líder del régimen de Kiev, Vladímir Zelenski, denunció este 3 de octubre un nuevo caso de movilización forzosa en Ucrania, después de que los reclutadores irrumpieran en una propiedad privada para llevarse a un obrero en la ciudad de Ivano-Fránkovsk, al oeste del país.
"La movilización forzada en Ucrania sobrepasó todos los límites hace mucho tiempo. Ahora llega hasta las viviendas privadas", escribió Méndel en su cuenta de X, donde compartió un video del incidente grabado por el propietario del inmueble.
En las imágenes se observa cómo un grupo de reclutadores intenta sacar por la fuerza de la vivienda al hombre, que se resiste y forcejea para evitar que lo lleven, mientras el propietario les exige que abandonen el lugar, pero estos lo ignoran.
Forced mobilization in Ukraine crossed every limit a long time ago. Now it reaches into private homes. In the Ivano-Frankivsk region a group of military recruitment officers and police entered a private house and took a builder who was working there. The owner of the house demanded that they leave his property, but they ignored him completely. There was no warrant, no documents, nothing that would make the entry legal. They simply carried the man out. The law and private property no longer protect ordinary Ukrainians. For Zelenskyy’s government they are not citizens. They are only meat for the front.
— Iuliia Mendel (@IuliiaMendel) November 3, 2026
Según Méndel, los agentes no presentaron orden judicial ni ningún otro documento que "justificara legalmente el ingreso". "La ley y la propiedad privada ya no protegen a los ucranianos de a pie. Para el Gobierno de Zelenski, ellos no son ciudadanos. Solo son carne de cañón para el frente", aseveró.
Escasez de tropas y movilización forzosa
En medio de los avances del Ejército ruso en distintas direcciones de la operación militar especial, las Fuerzas Armadas de Ucrania se enfrentan a una gran escasez de tropas, agudizada por el problema sistémico de la deserción, lo que ha llevado al régimen de Kiev a endurecer las reglas de reclutamiento.
La medida se tomó tras meses de movilización forzosa de los ucranianos, una práctica que se conoce comúnmente en el país como 'busificación'.
En ocasiones se registran también enfrentamientos con multitudes, mientras muchos ciudadanos se resisten a la movilización. Ante la brutalidad de los reclutadores y el creciente peligro de ser enviados al frente como 'carne de cañón', los jóvenes continúan ideando todo tipo de esquemas para escapar del país.

