El vicepresidente estadounidense, J.D. Vance, se ha dedicado personalmente durante las últimas dos semanas a conversaciones indirectas con Irán destinadas a alcanzar un nuevo alto el fuego y reanudar las negociaciones nucleares, informa Axios citando a dos fuentes con conocimiento del asunto.
El papel de Vance, descrito como de "fuerte implicación", eleva la última ronda de conversaciones indirectas a los más altos niveles de la Administración en su afán de sacar a Estados Unidos de un conflicto que, según admitió él mismo, influyó en las aplastantes derrotas del Partido Republicano en las elecciones de mitad de mandato.
Con este fin, Vance ha conversado casi diariamente con el primer ministro de Catar, jeque Mohammed bin Abdulrahman Al Thani; el jefe del Estado Mayor del Ejército pakistaní, el mariscal de campo Asim Munir, y otros mediadores en las negociaciones con Irán, precisan las fuentes.
El enviado de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y Jared Kushner, asesor del presidente Donald Trump, también están involucrados en este proceso.
Vance ha discutido con los mediadores cataríes y pakistaníes la posibilidad de una reunión técnica a nivel operativo entre Washington y Teherán en los próximos días, aunque aún no se ha concretado, señalaron las fuentes.
Vance, considerado la voz más escéptica en el entorno cercano de Trump sobre la guerra contra la República Islámica, lideró el equipo negociador estadounidense en conversaciones indirectas en Islamabad en abril y participó personalmente en conversaciones que condujeron al memorando de entendimiento entre Estados Unidos e Irán en junio.
Hace dos semanas, Vance envió una carta al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán, Mohsen Rezaei, proponiendo reanudar las negociaciones directas.
- Ante el estancamiento de las negociaciones, Trump sugirió en varias ocasiones lanzar nuevas operaciones militares contra la República Islámica de Irán y hasta amenazó con aniquilarla. Al mismo tiempo, el presidente no le cierra la 'ventana diplomática' al asunto, dando a entender que volvería al camino de fuerza en un momento en que el proceso de negociaciones se encuentre en un punto muerto.