"Cree saber más" que sus médicos: Christa Pike, que sobrevivió a una ejecución fallida, recibe apoyo espiritual budista

Las autoridades del estado de Tennessee rechazaron que la reclusa esté aislada y subrayaron que ha recibido visitas de sus abogados y de su asesor espiritual.

Christa Pike, la reclusa condenada a muerte que sobrevivió a dos dosis de una inyección letal en el estado estadounidense de Tennessee, aún necesita atención médica las 24 horas debido a sus graves lesiones, mientras las autoridades estatales se oponen a su petición de traslado a "una unidad penitenciaria más cómoda", informa New York Post citando nuevos documentos judiciales.

Pike "cree saber más" que los profesionales que la atienden y que los funcionarios penitenciarios sobre cómo atender sus necesidades médicas y garantizar su seguridad, afirmaron los abogados del estado, que se oponen a su traslado fuera de la enfermería penitenciaria.

En su respuesta judicial del 4 de noviembre, las autoridades rechazaron que Pike esté aislada o reciba un trato desfavorable. Señalaron que ha recibido visitas de sus abogados y de su asesor espiritual, el maestro budista Mikey Noechel, y que está sujeta a las mismas normas de visitas que las demás internas de la enfermería.

Pike, de 50 años, permanece en una enfermería penitenciaria en Tennessee desde su regreso del hospital el 9 de octubre. Según el director médico penitenciario Eduardo Ortiz, necesita acceso constante a personal y equipos médicos. Es evaluada a diario, sin fecha precisa de alta.

Su defensa denuncia que su separación de otras presas viola un acuerdo de 2024 y le impide comer con ellas, trabajar y socializar. Según el estado, Pike solicita ser trasladada a una unidad para internas con dificultades de movilidad y otras necesidades médicas, donde pueda recibir asistencia y relacionarse con otras reclusas.

Las autoridades sostienen que esa unidad no puede proporcionarle la atención que necesita y que sus lesiones y su clasificación de máxima seguridad hacen que el traslado sea peligroso e inapropiado.