Esperanza Martínez, ministra de Salud Pública de 2008 a 2012 en el primer y único gobierno de izquierda en Paraguay, con el presidente Fernando Lugo, y actualmente la única senadora de izquierdas en el Senado de la República, reflexiona sobre la herencia que el país ha vivido de la dictadura de Alfredo Stroessner, que comandó el país durante 35 años, hasta 1989.
Considera que no hubo una democratización interna, sino que prácticamente fue una decisión política de EE.UU. "No hubo cambios en el modelo económico, de concentración de riqueza", dice, sosteniendo que aunque se dieron algunos avances en derechos políticos y civiles, quedó "ese modelo concentrador político y el modelo clientelar", que define como "la herencia más terrible del stroessnismo".
Un legado que "logró trastocar los valores de la ciudadanía y evitó que los paraguayos podamos pensar en un Estado social de derecho", según palabras de la exministra, que sostiene que en su país "todo está mediado por operadores políticos", con un Estado conservador que ha concentrado siempre "una desigualdad social tremenda", con grandes negocios pero con un pueblo con dificultades para el acceso a la educación, a la sanidad y a otros elementos básicos.
"La derecha autoritaria acabará con más crisis; no busca resolver los problemas de los países, sino llevarse su riqueza natural"
Defiende que el concepto de democracia debe ser redefinido, para dejar de ser un "ritual de elecciones" y llevarlo a "la democracia que crea ciudadanía con derechos, con oportunidades reales, con posibilidad de una prosperidad compartida", porque si no se convierte en "democracia fachada".
Aboga por que los sectores progresistas piensen en fundar un nuevo relato y conseguir representar a una sociedad "que hoy se siente abandonada por el sector público y por la política en general".
"No sé si soy una optimista perpetua, pero yo creo que nosotros estamos del lado correcto de la historia, creemos en una democracia que pueda producir desarrollo, con bienestar compartido, con inclusión social, que derribe las injusticias, que permita vivir en paz", reflexiona.
Martínez critica con dureza a la "derecha autoritaria" que viene de EE.UU. que solo quiere entrar en los países latinoamericanos para "someter y llevarse toda nuestra riqueza natural". "Va a terminar con más caos, con más crisis social y económica, porque ellos no vienen para solucionar los problemas, vienen para engañar a la población y seguir robando y seguir controlando con espejismos", dice.
Augura que esa nueva sociedad construida por esa derecha autoritaria "va a terminar con más crisis, con más problemas sociales y con más desarticulación de la sociedad".
En el contexto de descontento social inserta el relato de la violencia, de la seguridad, porque "el miedo es el mejor medio para controlar a la gente que está descontenta". "Nos dan miedo, nos construyen los enemigos internos, los enemigos externos, y después nos venden la seguridad", apunta.
La senadora se muestra muy crítica con la firma de los acuerdos SOFA [Status of Forces Agreement] con EE.UU., así como con el Escudo de las Américas, iniciativa liderada por el presidente Donald Trump. "Nunca hemos visto una posición tan entreguista del Gobierno paraguayo al Gobierno estadounidense", subraya.
También se muestra dura con el presidente Santiago Peña, a quien cree "capaz de cualquier cosa" y denuncia que ha roto la tradición de su país votando en contra de la no intervención en Cuba. "Quiere ser ese articulador de presidentes de derechas que hagan este posicionamiento de una política de EE.UU. que es muy clara, quiere volver a ejercer su hegemonía hemisférica sobre nuestro territorio. Y no tiene escrúpulos", asegura.