Eduardo Bolsonaro, exdiputado federal e hijo del expresidente de Brasil, Jair Bolsonaro, se enfrentará a la justicia a partir de este martes.
El político está acusado de coaccionar a las autoridades brasileñas mediante las presiones de la Administración de EE.UU. Aparentemente, el hijo del exmandatario habría hecho lobby en Washington para que se impusieran sanciones y aranceles a su propio país, con el propósito de influir en el juicio seguido contra su padre por intento de golpe de estado.
El excongresista se encuentra en EE.UU. desde febrero de 2025 y ha hecho caso omiso del proceso en su contra hasta ahora. Así, no compareció a un interrogatorio programado por videoconferencia y ni siquiera designó abogado defensor.
La Defensoría Pública Federal (DPF) se ha hecho cargo de su defensa y ha alegado irregularidades procesales que, hasta la fecha, han sido desestimadas.
¿De qué se le acusa?
Eduardo Bolsonaro está acusado de presionar a las autoridades estadounidenses para que impusieran sanciones contra magistrados del Tribunal Supremo, así como medidas arancelarias contra Brasil.

La Fiscalía General sostiene que trabajó activamente para que la imposición de una tasa del 50 % a las importaciones brasileñas estuviera vinculada a las decisiones del Tribunal Supremo sobre su padre.
La denuncia interpuesta por el Ministerio Público sostiene que el objetivo de esos movimientos era coaccionar a los miembros del Tribunal que juzgaba a su padre, e interferir así en las investigaciones.
En las fechas objeto del proceso, Bolsonaro hizo diversas declaraciones públicas en las que afirmó que había colaborado con Washington para la imposición de sanciones a las autoridades brasileñas, porque consideraba que había una "persecución política"contra su padre.
La denuncia recoge la evidencia audiovisual en donde el acusado verbaliza intimidaciones y habla sobre sus gestiones en el extranjero, con el presunto fin de amedrentar a la cúpula del Poder Judicial brasileño.

No obstante, el expresidente Bolsonaro y miembros de su Gobierno terminaron condenados por intento de golpe de estado, en septiembre del año pasado.
La Fiscalía apunta a que el acusado anunció con antelación las sanciones que impondría más tarde el Gobierno de EE.UU. y que amenazó con que serían las primeras de otras más severas, en caso de que no se revocara la sentencia contra su padre.
Desarrollo del juicio
La denuncia de la Procuraduría fue admitida en noviembre del año pasado, cuando comenzó la instrucción y la recolección de pruebas.
La sesión comenzará a las 14.00 horas (local) con la lectura del informe por parte del magistrado ponente, Alexandre de Moraes. A continuación, tanto la Fiscalía General como la DPU dispondrán de una hora cada uno para la exposición de los motivos por los que solicitan la condena y la absolución, respectivamente.
Después comenzará la votación en la que participarán los cuatro magistrados, tras la retirada de uno, que actualmente la componen: Alexandre de Moraes, Cármen Lúcia, Cristiano Zanin y Flávio Dino.
La DPU planteó dudas sobre la composición del Tribunal, solicitando la incorporación de un magistrado de otra sala, pero Moraes lo desestimó esgrimiendo que la jurisprudencia establece que la ausencia de un miembro no impide dictar sentencia y que el quórum mínimo está fijado en tres magistrados.


