El presidente de EE.UU., Donald Trump, ha reaccionado este jueves al reporte de The Washington Post sobre sus supuestas tensiones con el secretario de Guerra, Pete Hegseth, respecto a las reservas de armas de EE.UU., presuntamente agotadas en la guerra contra Irán.
"Las noticias falsas, como de costumbre, están difundiendo rumores falsos y totalmente infundados. Estoy sumamente satisfecho con la labor que está realizando Pete Hegseth", escribió Trump en Truth Social.
El mandatario aseguró que todo el trabajo realizado bajo la dirección de Hegseth "ha sido extraordinario", incluido el ataque contra Venezuela, "donde el resultado se logró en menos de un día" y que culminó con el secuestro del presidente del país, Nicolás Maduro.
"Asimismo, la situación con Irán, país que ha sido diezmado con el fin de no permitirle tener jamás un arma nuclear, ¡está yendo muy bien!", agregó. Además, Trump afirmó que "Pete es muy respetado dentro de las Fuerzas Armadas y ha logrado mejoras enormes" dentro del departamento.
"Este rumor fue iniciado por The Washington ComPost, uno de los peores medios de comunicación del sector, a pesar de haberles advertido que su historia es totalmente falsa. De hecho, ¡realmente creo que sus falsos 'reportajes' constituyen traición!", concluyó.
Supuesto conflicto y falta de municiones
The Washington Post reportó que, al ser confrontado por Trump, Hegseth se defendió y culpó a su subsecretario, Stephen Feinberg, por la escasez y por no garantizar que el presidente estuviera completamente informado de la situación en torno a las municiones. La discusión subrayó la creciente frustración de Trump con su secretario, quien fue uno de los mayores defensores de la acción militar contra el país persa, argumentando que sería una victoria rápida y relativamente fácil, señalaron las fuentes al medio.
Mientras, otros medios estadounidenses también señalaron el agotamiento de las reservas de armamento, debido, en particular, a la agresión lanzada por Washington contra Teherán.
Así, Reuters reportó el martes que EE.UU. habría utilizado "prácticamente todas" sus reservas de misiles de precisión de largo alcance durante su agresión contra Irán, un conflicto que ya se prolonga por cinco meses. En concreto, el Ejército estadounidense habría agotado gran parte de sus existencias de armas tierra-tierra, en particular los Sistemas de Misiles Tácticos del Ejército (ATACMS) y los Misiles de Ataque de Precisión (PrSM). Cada unidad supera el millón de dólares, según los interlocutores de la agencia, que no precisaron cuántos misiles quedarían disponibles.
Por su parte, el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales comunicó a finales de julio que EE.UU. utilizó tantos sistemas de defensa aérea en la guerra contra la nación persa que sus reservas de interceptores Patriot se sitúan ahora en menos de 1.000 unidades (aproximadamente 759–827 piezas), mientras que los misiles para sus sistemas THAAD están en torno a las 250. Antes del conflicto, había aproximadamente 2.330 misiles Patriot y 452 interceptores THAAD en reserva, lo que significa que más de la mitad de cada uno se habría utilizado.



