El ministro de Relaciones Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, comentó este sábado su reunión con su homólogo alemán, Johann Wadephul, en el marco de la Asamblea General de la ONU.
"Nunca nos negamos a escuchar a nuestros colegas, a cualquiera, incluso a quienes acusan a Rusia de todos los pecados mortales", declaró Lavrov sobre el ministro Wadephul. "Siempre estamos dispuestos a escuchar", agregó.
Según explicó el jefe de la diplomacia rusa, el ministro alemán "sacó unas notas y leyó un texto que reproducía por completo lo que Alemania, por boca de sus dirigentes, declara oficialmente y en público cada día".
"¿Qué me dijo el señor Wadephul? No obtuve de ello nada nuevo. Había, ya saben, un subtexto del tipo: he venido a verle, he dado este paso hacia el contacto con usted, así que ahora, en vista de que he hecho ese gesto de buena voluntad, hagan ustedes algunas concesiones en el frente ucraniano, garanticen un acuerdo sobre la región del mar Negro para que allí los petroleros y los buques de carga naveguen sin problemas", continuó.
Según apuntó Lavrov, a Rusia también se dirigen colegas de la India, de Egipto y de Turquía para discutir el tema de la navegación en el mar Negro.
"Hablamos con ellos sobre este tema, pero respondemos algo muy sencillo: 'Nombren al menos un caso en el que buques comerciales que operan en su interés hayan sido objeto de ataques por parte rusa'. Ahí termina la conversación. No existen tales casos. Todos los ataques y todos los daños que se infligen a la navegación comercial se producen como resultado de ataques terroristas ucranianos. Y no solo en el mar Negro", explicó.
En este contexto, recordó la existencia del Consorcio del Oleoducto del Caspio (KTK, por sus siglas en ruso). "Ante todo, Kazajistán es el principal accionista, pero allí también hay participaciones de Chevron y ExxonMobil. Ucrania atacó varias veces la infraestructura de ese consorcio. Y hace aproximadamente un mes o mes y medio alcanzaron un petrolero perteneciente a Chevron. Yo hablé con [el secretario de Estado de EE.UU.] Marco Rubio y, en términos generales, dije que sería necesario escuchar qué piensan los estadounidenses al respecto. Al parecer, enviaron algunas señales", contó.
"De eso también habló el señor Wadephul, que hay que abordar esta cuestión del mar Negro. Yo se lo expliqué todo. Por eso, a nuestros colegas que se dirigen a nosotros les digo: 'Hagamos un acuerdo bilateral. Rusia y Egipto; Rusia y Turquía; Rusia y la India. Nosotros garantizamos que, así como no apuntamos contra sus buques, tampoco volveremos a apuntar contra ellos nunca'", añadió.
"Pero con los ucranianos hay que hablar por separado. Y, probablemente, ya no en el lenguaje de la petición, sino en el lenguaje de las exigencias", subrayó.
Según reiteró Lavrov, la postura de su homólogo no aportó nada nuevo. "No oí nada nuevo en comparación con lo que Berlín declara públicamente cada día. Se lo dije con toda franqueza. Le dije: 'Yo pensaba que usted tenía algo interesante, algo poco habitual'", dijo.
Además, el canciller ruso observó que las autoridades alemanas "se olvidan de muchas cosas, incluida la de que en el territorio de la antigua República Democrática Alemana no debe haber ninguna infraestructura de la OTAN". "Todo eso está olvidado", señaló.
Preguntado sobre si el encuentro puede interpretarse como el restablecimiento del diálogo con Alemania, Lavrov respondió: "Ya dije que él repitió la posición oficial y pública de condena a Rusia". "Juzguen ustedes mismos si eso es diálogo o no lo es", agregó.
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En cuanto al propósito de Wadephul al buscar este encuentro, Lavrov no quiso darle importancia. "Sinceramente, no me interesé por eso ni me interesa", manifestó Lavrov.
"Nuestras posiciones son simples. Si alguien quiere hablar con alguien de nuestro país, nunca nos negamos. Aunque hoy, una vez más, nos convencimos de que esas solicitudes de los Estados occidentales no contienen nada nuevo", repitió.
"Tenemos varios canales de comunicación con toda una serie de países de la Unión Europea y de la OTAN; por canales bilaterales, existen también, si se quiere, posibilidades confidenciales de intercambiar opiniones. También nos hacen llegar determinadas posiciones las correspondientes estructuras occidentales", detalló el alto cargo. "Todos los que siguen el desarrollo de la situación afirman que Europa, por así decirlo, busca desesperadamente la posibilidad de inmiscuirse en el proceso que Estados Unidos está impulsando [para alcanzar paz en Ucrania]", sugirió.