El comandante de un sistema Pantsir-S de la defensa antiaérea rusa relató cómo se percató del ataque de misiles y drones ucranianos más numeroso lanzado hasta la fecha contra Moscú y cómo pudo interceptar varios objetivos atacantes. El suceso tuvo lugar en la madrugada del 20 de febrero en la provincia de Moscú, donde el militar, alias 'Barnaul', hacía guardia.
Su radar detectó y mostró en la pantalla del vehículo de combate un punto correspondiente a un objeto intruso de alta velocidad; los militares de su pelotón lo rastrearon, identificaron que era un misil de crucero y el oficial ordenó su intercepción. Al cabo de un minuto apareció otro igual y luego uno más, relató el hombre. Los tres puntos detectados eran misiles de largo alcance FP-5 Flamingo, de fabricación ucraniana, y los tres acabaron siendo derribados.
El pelotón de 'Barnaul' fue el primero en interceptar sucesivamente este número de misiles de largo alcance durante un turno de guardia: una especie de récord desde que las fuerzas ucranianas comenzaron a atacar la capital rusa. "¡Es el primer caso de este tipo en toda la historia de los ataques enemigos contra Moscú!", señalo el Ministerio.
En total, la noche del 19 al 20 de septiembre, las defensas antiaéreas rusas derribaron 1.600 objetivos aéreos, 8 de ellos Flamingo.
Dos días después, las Fuerzas Armadas rusas respondieron con un intenso bombardeo contra instalaciones del fabricante de esa modificación de misiles, la empresa Fire Point, entre otros recintos de la industria militar de Kiev.
Los sistemas de misiles y artillería antiaérea Pántsir-S fueron desarrollados para defender instalaciones militares, sedes administrativas y plantas industriales, así como para proteger áreas enteras contra ataques desde el aire. Se trata de uno de los elementos clave en la protección del espacio aéreo ruso, que demuestra una alta eficacia en condiciones reales de combate.
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