El expresidente de Rusia y actual vicepresidente del Consejo de Seguridad del país, Dmitri Medvédev, criticó al empresario estadounidense Elon Musk por el uso de las capacidades de Starlink, el sistema de internet satelital de SpaceX, con fines militares por parte de Ucrania. Según el alto cargo ruso, el magnate reconoció demasiado tarde que había sido un error poner esta tecnología al servicio de las Fuerzas Armadas ucranianas.
"Sí, Musk abrió los ojos demasiado tarde y reconoció que fue un error poner las capacidades de Starlink al servicio de los fines militares de las bestias banderistas [seguidores del colaborador nazi ucraniano Stepán Bandera]. Su tan elogiado sistema de comunicaciones se ha utilizado durante todo este tiempo también para lanzar ataques contra objetivos civiles. Y aquí no sirve de nada jugar con las aplicaciones, fingiendo que Starlink es una cosa y Starshield otra. La sangre de ambos tiene el mismo color. Elon lo sabía todo desde el principio", escribió Medvédev en sus redes sociales este 6 de noviembre.
"Aunque, por supuesto, ni siquiera un billonario es independiente de la Casa Blanca y del 'Estado profundo'. Y ahora lo han revolcado en el fango e incluso proponen ejecutarlo, como a los esposos Rosenberg durante la época del macartismo, por trabajar para la Unión Soviética (ahora, al parecer, para Rusia)", agregó.
En este sentido, el expresidente ruso explicó que "ahora resulta que todo esto le repugna" al magnate que "condena la guerra". "Pero él mismo se convirtió en partícipe de ella", denunció.
"Es cierto que reconocer los errores y arrepentirse siempre es mejor que vivir hasta el final como un Judas. Como dice el proverbio: 'Mendaci homini ne vera quidem dicenti credimus' ('Al mentiroso no le creemos ni cuando dice la verdad')", concluyó el alto cargo ruso.
Intentos de Musk por distanciarse
En medio de las denuncias del régimen de Kiev por las restricciones al funcionamiento de Starlink en Ucrania, que habían afectado a las operaciones con drones, Elon Musk salió al paso de las acusaciones y trató de desvincularse de la polémica.
Las nuevas declaraciones del empresario se produjeron después de que acusara, el 24 de octubre, a las Fuerzas Armadas ucranianas de infringir las condiciones de uso de Starlink, al emplearlo para realizar ataques ofensivos con drones destinados a matar a personas. Según el magnate, esta práctica no estaba permitida y la compañía había subsanado esa posibilidad la semana anterior. El multimillonario manifestó su "desprecio absoluto por los belicistas malvados" que "presionan por una matanza interminable y no ofrecen ninguna solución realista al conflicto" ruso-ucraniano.
Al mismo tiempo, Musk distinguió entre Starlink, un servicio comercial civil, y Starshield, un sistema diferente bajo el control del Gobierno estadounidense.
Un día después, el empresario arremetió contra los europeos y los neoconservadores que, a su juicio, abogan por prolongar el conflicto entre Rusia y Ucrania. "Son belicistas sedientos de sangre", escribió en la red social X.
De un apoyo generoso a una hostilidad abierta: cómo Musk cambió su postura sobre Ucrania



